La plantación de árboles es la forma más barata y más eficiente para fijar el CO2 en su forma sólida.

Hace 400 años Juan Bautista van Helmont fue un extraordinario científico Belga.

El introdujo el concepto de ‘gas’ en el vocabulario de la ciencia.
Describió el gas CO2 después su experimento de cinco años sobre los árboles, llegó a la conclusión de que la tierra no era responsable del peso de un árbol. De hecho, un árbol en una placa de piedra se evapora. El mismo gas que se almacena en un árbol!

Los árboles son grandes máquinas que limpian el aire. Un árbol de 286kg es capaz de absorber aproximadamente 1000 kg de CO2.

Si el aire está muy sucio el planeta se calienta más, se pone más húmedo y seco a la vez.
Si el aire está demasiado limpio el planeta se convierte en una bola de nieve.
Hoy vemos los niveles de CO2 en la atmósfera aumentando considerablemente.